¿Por qué escriben los escritores? Libro de Petruvska Simne (primera parte)

Publicado: enero 14, 2014 en Escritura
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por-que-escriben-los-escritoresPara MordiscoDigital, Albio Vivas.

Preguntar por qué un escritor escribe es como preguntar por qué un perro ladra.
Arturo Uslar Pietri.

Hurgando en el estante de critica literaria de la Liberia Alejandría II en el Centro Comercial Paseo las Mercedes, ya con la idea de cambiar de sección saltó a mi vista el libro de Petruvska Simne: ¿Por qué escriben los escritores?, el naranja de todo el libro con fotos en blanco y negro de Arturo Uslar Pietri, Manuel Caballero sin gorrito, Salvador Garmendia y su poblada barba, Luis Brito García con cabellera negra, entre otros. Sin lugar a dudas encontré la compra de la tarde, los 110 bolívares que costaba no me iban a separar de ese texto que ya bastante me grito que me lo llevará de ese escondite, allá arriba, donde lo lapido alguien en tramos exclusivos para clientes con escaleras o para basquetbolistas.

Empecé a leerlo hace poco, aun falta, pero quiero compartir con ustedes algunas citas de lo que respondieron los escritores Venezolanos reunidos en este trabajo de la periodista Simne Petruvska.

Arturo Uslar Pietri:

  • El Hecho de escribir no obedece a ninguna razón que pueda explicarse en una forma satisfactoria.
  • Es una manera de Ser.
  • Preguntar por qué un escritor escribe es como preguntar por qué un perro ladra.

Juan Liscano:

  • La escritura es la huella de nuestra especie.
  • La Literatura nunca fue, para mi, un fin en sí misma, sino un medio para afinarse, para ahondar en uno mismo.
  • El totalitarismo infectó nuestro siglo. El hiperdesarrollo tecnológico constituye un totalitarismo blando, comercial, capitalista, en pleno desarrollo excesivo y ciego. Para mi, el futuro tecnológico está prefigurando el hundimiento del Titanic.
  • Hoy en día, la literatura no puede nada. Menos la poesía. Lo audiovisual, el espectáculo, los avances electrónicos, la inteligencia artificial, la metatécnica, instrumentan la organización de una sociedad mundial uniformada en el pensar, sentir, vivir, distraerse, hablar, leer, oír, comer, vestirse, fundada en la reducción del conocimiento del Sí-Mismo y de la comunicación con lo espiritual, sustituido por la informática y los ordenadores. La literatura perdió su poder de revelación.
  • La literatura se pliega al mercado, también totalitario.

Ana Enriqueta Terán:

  • Yo bordo algo, un lienzo, y lo regalo para que perdure y para que lo guarden. Creo que también la escritura es un deseo de perdurar.
  • Escribo para que no me olviden. Y al revés de los poetas de ahora, yo sí quiero que me recuerden.

Luis Pastori:

  • Escribo, tan naturalmente, como camino o vivo o pienso, pero sin horario ni obligación ni sistemas ni pactos.
  • Escribo porque para eso nací y, como la costumbre se hace norma, ello será definitivo siempre con ganas de hacer más, de acuerdo con lo que decía Luis de Zulueta: “Es ley de la vida contentarnos con lo que tenemos, mas es ley de corazón anhelar lo que no tenemos”.

Guillermo Morón:

  • Si no se tiene memoria no se escribe. La invención de la escritura fue un esfuerzo colectivo para guardar, conservar y expandir la memoria.
  • Yo soy un hombre lleno de dudas. ¿Por qué soy como soy? ¿Por qué escribo y para qué? Nunca he tenido una respuesta satisfactoria, ni siquiera por aproximación. Y sin embargo, vivo fieramente, vivo con intensidad, vivo con autenticidad: tal vez por eso soy escritor. ¿Para qué sirve la escritura si no sale de todo el cuerpo y de toda el alma?
  • Pero luego el escribir se convierte en una necesidad, en un hábito a veces maligno, en una adicción, en un vicio, en una alineación: leer, escribir y amar son, así mis primeras necesidades.

Salvador Garmendia:

  • Jamás, que yo sepa, un escritor se ha hecho esa pregunta en soledad, para sí mismo; y cuando la recibimos por otra persona, la respuesta se convierte en un compromiso que no podemos eludir; porque, si soy un escritor, debo saber por qué y si admito ante los demás que no lo sé, paso por superficial y por necio.
  • Todo escritor tiene que empezar alguna vez. Así que, sabiendo cuándo y cómo comenzaste, será más fácil saber por qué.
  • Era como un impulso ciego que empujaba mi mano sobre la hoja. Porque escribir era una carrera solitaria como las que corría contra mí mismo en las sabanas de Barquisimeto. Corría detrás de nada, pero sin desmayar, lanzando con todas mis fuerzas contra el viento, hasta que había agotado mi último sorbo de aire, mis piernas se doblaban y me declaraba perdedor, todavía sin que la línea del horizonte se hubiera movido una micra de su lugar. Por ahí creo que comenzó todo… Escribía para cambiar la dirección del tiempo y dirigirme a un punto que volaba delante de mi mano. El punto sigue allí, desafiante, y vuelve a ponerse en movimiento cada día. Es una persecución sin fin.

Manuel Caballero:

  • Tal vez sea por una imposición del medio. En la escuela, en la casa, en todas partes, cuando se tenía la necesidad de escribir algo, me llamaban para encargarme de esa tarea. Eso me ha acarreado varios problemas. En primer lugar, librarme de las muletillas, porque eran comunicaciones oficiales las primeras que debía escribir: “tengo el agrado de dirigirme a Ud. en ocasión de”… y así por el estilo. En segundo lugar, quitarme de encima la idea de que eso no me costaba nada: “anda, Manuel, haznos ese trabajito, cincuenta páginas no es nada para ti, eso lo hace tú en diez minutos”.
  • Mario Vargas Llosa lo dijo en un ensayo sobre un escritor francés poco conocido: la facilidad para escribir es la bendición del periodista y la maldición del escritor. Debo decir entonces que no sé por qué escribo, porque nada me cuesta; pero si sé por qué borro y vuelvo a escribir: porque aquella facilidad para hacerlo de primer intento puede desarrollar una tendencia a enamorarse de la frase, y a pensar que una cosa sea cierta porque está bien dicha, quiero decir escrita.
  • Imitar constantemente es uno de los trabajos de aprendizaje de la escritura.

Elisa Lerner:

  • Para mi escribir es un enigma, Todavía no sé por qué escribo. Me atemoriza.
  • Escribir es entrar en una oscuridad muy densa, en el sobresalto de los abismos de una misma, con la esperanza de ser iluminada por la fragilidad de la escritura.
  • Pese a todos mis temores, escribir es un acto de suprema vitalidad: un estar de fiesta con la vida.

César Chirinos:

  • Entré a ese erotismo lúbrico con el objetivo de joder para no envejecer.
  • Mi escritura se multiplico desde que supé que el oficio ficcionista (escritor, escribidor, o escribiente) es el que mejor conserva en sitio la cabeza y el cerebro, o el que más fácil los pierde para la sociedad.
  • Quien provoque al hombre y a la sociedad en cualquier tiempo y cualquier lugar debe pagar los tributos de las penas aflictivas: la muerte, el destierro, la reclusión, la detención  la marginalidad. Pero los disparos que dan en el blanco de la redondez social e histórica son la resistencia humana, que es el espíritu que no muere jamás y queda vagando en el espacio como una pastilla sanitaria (micropastilla) obtenida por comprensión de esencias, que obra sobre las conciencias a cuentagotas.

Denzil Romero:

  • Hasta donde he hurgado sobre la razón última de mi escritura, su causa eficiente y su causa final, creo que ellas están en mi propia existencia. Si, creo que escribo porque existo, del mismo modo como Descartes descubrió que existía porque pensaba.
  • Nací con el don de la imaginación desmadrada, o una mente venida a las mientes.
  • Supe que escribiendo la mentira uno podia liberarse; se liberaba (en efecto), de la culpa de mentir.

Beatriz Mendoza Sagarzazu:

  • Escribir para mi es una necesidad primaria cuyo cumplimiento no precisa explicaciones.
  • No obedece a inspiraciones súbitas ni resulta un oficio de aprendizaje fácil.
  • Escribir responde a una necesidad de compartir, sin importar con quién, en cuál geografía o tiempo, es la expresión de una absoluta soledad.

Eugenio Montejo:

  • Magia verbal, diálogo con el misterio, comprobación constante de lo inexplicable, ¿no bastan estos motivos para dedicarnos a la escritura?

Antonieta Madrid:

  • Escribir es silencio y soledad (disculpen mi intromisión, es Albio, vaya que es cierto, puedo escucharlo y sentirlo justo ahora).
  • El escritor no sólo tiene que despersonalizarse, sino que debe convertirse en cada uno de sus personajes inventados, y si no logra esta diversificación de la psiquis será mejor que se ocupe de otros menesteres.
  • Escribir es parodia, imitación, simulación, representación, simulacro de una realidad alterada y modificada ad infinitum, aunque no siempre aceptada como tal.
  • Escribir es una forma alterna de vivir la cotidianidad a través de personajes imaginarios, seres ficticios, yoes (egos) desdoblados.

Victor Bravo:

  • Escribir es una pulsión hacia un intento de comprensión (del mundo, del otro, de un acontecimiento, de una imagen…) por medio de una búsqueda de expresión desde la letra; y esa comprensión se expresará como revelación de una verdad o de alguna forma de la belleza.

José Balza:

  • Se escribe, tal vez, para compartir la irrealidad, que es lo más recóndito de la existencia.
  • La escritura, en síntesis, es la red que sostiene cada detalle y cada momento de una existencia; en mi caso, nutre el misterio del equilibrio.

Joaquin Marta Sosa:

  • Escribo como respuesta a la agonía.
  • Yo no escribo para que me quieran más. Yo creo que escribo porque necesito querer más y creer más.
  • Como diría el poeta griego Odysseas Elytis: “escribo para que la muerte no diga la última palabra”.

Luis Britto García:

  • Desde algún instante que no recuerdo irrumpe una voz en mi cabeza. En algún momento aprendo a llamarla conciencia, en otro, ser; en otro, monólogo interior.
  • Mi existencia es el segmento iluminado del espesor de un instante de un hilo de palabras que se teje en la tiniebla y se desteje en la oscuridad.
  • Ser leído es violar la intimidad sagrada del otro entretejiéndome en su filamento de conciencia.
  • No sé para que escribo.

Eduardo Liendo:

  • Quizá mi profesora de castellano y literatura contribuyó a esta presunción cuando, después de leer un ejercicio redactado por mí, comentó en un tono de generosa complicidad “Liendo, usted tiene madera”. Debo precisar que mi afectuosa profesora de entonces no especificó ¿madera para qué? Pero yo, sin mayor inventario, traduje: madera para escribir. Y desde entonces debo andar con esta suposición a cuestas.
  • A este primer equivoco se sumó otro de la adolescencia cuando leyendo una biografía de Balzac, que me proporcionó la dimensión portentosa de un gran escritor, escritor que se había atrevido a afirmar: “Yo realizaré con la pluma lo que Napoleón no pudo consumar con la espada”. De manera que, desde entonces, surgió en mí una genuina y apasionada admiración por los grandes escritores y sus obras.
  • Supongo que también escribo por una suerte de testarudez crónica.
  • La ruleta gira y voy con todo. Escritor o nada.

   Todavía queda una larga lista de porqués, de destellos de sinceridad o hasta soberbia, ya lo veremos y espero compartirlo pronto con ustedes en un siguiente post.

   No queda más que agradecer a la sra. Petruvska y la Fundación para la Cultura Urbana la publicación de esa obra… ahhh y al brinco que pego el libro para salir de Alejandría.

   Por cierto, contribuyo mucho a esta selección de libro, un interrogatorio que en la misma onda hice por tuiter a algunos escritores, sus respuestas en 14o caracteres están en esta entrada: ¿Por qué escribe Usted?

Albio.-

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comentarios
  1. superjonas dice:

    Mr. Albio,
    De nuevo me contenta ver el espiritu que te mueve a escribir. Te deleitas haciendolo.
    Ser o no ser. Escribir o no escribir. Es asi como lo resumo.
    Mientras se forma ese ser dentro de mi (el de escribir) ya he comenzado con algo.
    Debo aprender. Se debe contruir ese ser dentro de cada uno. El de escribir con pasion.
    Saludos.

    • Albio Vivas dice:

      Gracias Jonathan.
      Hay que sacudirse la flojera.
      Porque la verdad que sabroso es ponerse a escribir.
      Nos estamos leyendo… porque se que te gusta también golpear teclas.
      Un abrazo
      Albio

  2. Belén Santaella dice:

    A lo mejor soy osada al responder la pregunta planteada en el libro, pero me provocó hacerlo: empecé a escribir en hojas sueltas, que aún conservo, situaciones que me producían dolor e indi:nación. Hace muchos años, me enfrenté a un cáncer de mama y una situación jocosa con la prótesis externa, se transformó en un libro salpicado de humor. Creo que con el tiempo me acostumbre al oficio. Disfruto el hacerlo.

    • Albio Vivas dice:

      Hola Belén!
      Es una respuesta muy sincera, gracias por compartirla.
      Que bueno la escritura te haya ayudado a planear ese viaje de la enfermedad.
      Saludos y que gusto te hayas animado a participar.
      Albio.-

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