Algunos alejamientos pegan: Ednodio quintero y sus cuentos breves.

Publicado: enero 26, 2014 en Lectura
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Ednodio Quintero, escritor venezolano nacido en Las Mesitas, estado Trujillo, en el año 1947.  Se muda a Mérida en el año 1965 para estudiar Ingeniería Forestal. Ha sido profesor de la Escuela Nacional de Medios Audiovisuales, de la Universidad de Los Andes. Ha ganado variados premios literarios. En su carrera narrativa se ha evidenciado su gran habilidad en la escritura de cuentos, sin embargo en lo reciente se ha interesado más en la novela puesto que según sus palabras al descubrir el “mecanismo de la narrativa breve” ha perdido emoción su escritura. Este distanciamiento ha sido reiterativo en acción y declaración: “El género cuento, tal y como lo concibió Edgar Allan Poe, y como lo concibo yo. Es como un juguete, que lo armas y lo desarmas, y ya sabes cómo es. Por eso dejé de escribir cuentos”.

Aun no he leído sus novelas, pero si varios de sus cuentos, y vaya que los extrañaremos. En ellos se evidencia, como diría Julio Cortázar: que el cuento parte de la noción de límite y que este tiene que ganar por Knock-out. Ednodio Quintero dice al respecto: “En el cuento, no se le da un respiro al lector”.

De seguida, cuatro cuentos breves de este autor venezolano para que suframos (¿o disfrutemos?) la falta de respiro y el golpe certero de un gran boxeador:

Caldo*. Ednodio Quintero.

Un hombre tenía un gallo ganador de catorce peleas. Un día su mujer mató el gallo. El hombre, ignorante, bebió caldo para el almuerzo. Cuando se enteró del crimen, enfurecido mató a su mujer. Luego invitó a todos los galleros de la comarca a beber caldo de vieja.

El Zamuro*. Ednodio Quintero.

Aquel zamuro esperaba con calma la muerte de la anciana. En la singular espera fueron pasando los años y el animal se fue poniendo viejo y torpe. Un sábado de abril la anciana despertó con un extraño apetito carnívoro. Esa tarde murió de la indigestión que le produjo la carne de zamuro.

Apuesta*. Ednodio Quintero.

Imagen tomada de: http://globovision.com/articulo/un-hombre-apuesta-a-su-mujer-y-la-pierde

Un empedernido jugador desafió al demonio a una partida de dados. Satanás aceptó. Fijaron las reglas del juego. Hicieron una extraña apuesta y comenzó la partida. Esa noche la mujer del jugador despertó de una horrible pesadilla, con el culo echándole humo.

Venganza*. Ednodio Quintero.

Empezó con un ligero y tal vez accidental roce de dedos en los senos de ella. Luego un abrazo y el mirarse sorprendidos. ¿Por qué ellos? ¿Qué oscuro designio los obligaba a reconocerse de pronto? Después largas noches y soleados días en inacabable y frenética fiebre.

Cuando a ella se le notaron los síntomas del embarazo, el padre enfurecido gritó: “Venganza”. Buscó la escopeta, llamó a su hijo y se la entregó diciéndole:

-Lavarás con sangre la afrenta al honor de tu hermana.

Él ensilló el caballo moro y se marchó del pueblo, escopeta al hombro. En sus ojos no brillaba la sed de venganza, pero sí la tristeza del nunca regresar.

Cuentos publicados en el libro: La muerte viaja a caballo, 1974.

¿Qué cuentos de estos te ha impactado más?

¿Habías leído cuentos breves como estos, qué autor te ha noqueado con pocas líneas?

¿Cuál es tu cuento breve favorito?

Si te ha gustado esta entrada, compártela. Gracias.

Albio.-

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